Entrevistamos a nuestro compañero Charly Fernández, referente del Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), sobre las recientes declaraciones de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner contra las organizaciones sociales.

1- ¿Qué opinas de las palabras de Cristina Fernández de Kirchner en el acto por el 20 de junio en la CTA de Hugo Yasky, referidas a las organizaciones sociales y lxs trabajadorxs desocupadxs?

Las declaraciones de Cristina no nos sorprenden para nada ya que durante su mandato la política hacia las organizaciones sociales estuvo siempre mediada por la intervención de los municipios y el rol de lxs intendentxs y gobernadorxs.

Esto porque el Gobierno nacional, encabezado por la ex presidenta, buscaba no empoderar a los movimientos populares si no a los municipios y sus caudillxs. En esa perspectiva, un actor central para esa tarea fue Sergio Berni, que se dedico a operar, perseguir e intentar fragmentar a las organizaciones sociales.

En esa época las organizaciones que buscábamos acceder a los planes de empleo tuvimos que dar una gran lucha en cada uno de los distritos del país, en una campaña que llamamos “Cooperativas sin punteros”, durante la cual, en múltiples ocasiones, fuimos reprimidxs. Por eso, en un sentido, es bueno que CFK le haya recordado a mucha militancia confundida cuál es su visión de la política publica hacia los territorios y la forma en que el kirchnerismo ha encarado siempre el vinculo con las organizaciones sociales.

Por ejemplo, una de las principales señales que dio el gobierno provincial bonaerense, como principal expresión de la corriente kirchnerista dentro del peronismo, fue reunirse con Hilda “Chiche” Duhalde para reivindicar la política de las manzaneras en contra de las organizaciones piqueteras y movimientos sociales. Esto sucedió ni bien asumió el gobierno de Axel Kicillof, siendo esa la política de La Cámpora en la Provincia de Buenos Aires, una prueba más de su política siempre adversa a que las organizaciones populares se desarrollen y generen espacios de autoorganización.

Lxs que venimos desde hace bastante tiempo en la construcción de movimientos sociales sabemos que siempre ha sido esta la perspectiva del kirchnerismo. Intentan no blanquearlo públicamente, pero esto es lo que siempre han hecho.

2- ¿Qué reflexión te merece la afirmación de que el liberalismo crea “planerxs” y el peronismo crea trabajo?

Con respecto a las afirmaciones sobre “quienes crearon los planes sociales” quiero recordar que nuestras organizaciones nacieron peleando por trabajo, dignidad y cambio social. Es decir que nuestras organizaciones, no nacieron peleando por planes sino por trabajo.

Lo cierto es que el capitalismo, en su fase neoliberal, que ha sido una picadora de puestos de trabajado y un generador de informalidad, ha logrado que muchxs compañerxs deban trabajar en condiciones de informalidad y sub empleo, lo que no es lo mismo que no trabajar.

En ese sentido es una falsa dicotomía la que plantean desde la derecha cuando oponen trabajo a planes sociales, ya que lo cierto es que lxs compañerxs trabajan muchísimo, pero lo hacen desde esquemas de informalidad y en esa realidad los programas sociales complementan a los empleos informales.

Ahora la responsabilidad central de la falta de trabajo y de que hoy mas del 60% de lxs jovenxs en edad laboral estén en condiciones de pobreza/desempleo, han sido las políticas de los distintos gobiernos, del macrismo, por un lado, pero también de todos los años de las distintas variantes del peronismo, desde Menem a la actualidad.

Entonces, la invención de los planes sociales ha sido parte de estos gobiernos que no pudieron garantizar el derecho de la población al trabajo. En el año 1974 había aproximadamente 7 millones de empleos formales y hoy día hay 6 millones. Ahí vemos como el problema no son las organizaciones sociales sino las políticas publicas y el lugar que se le ha dado al mercado por sobre los intereses de la clase trabajadora.

En ese marco, nosotrxs creemos que tenemos que seguir peleando por todos los derechos, sin naturalizar la informalidad, entendiendo también que vamos desarrollando iniciativas de autoorganización y productivas, en lo que podría denominarse economía popular.

3- Se cumplen 20 años de la masacre de Avellaneda, ¿qué significa para ustedes este aniversario? ¿Qué tienen para decirnos hoy Darío y Maxi?

Para nosotrxs Darío y Maxi son nuestro ejemplo, a quienes seguimos levantando en cada una de nuestras luchas e iniciativas, en definitiva, son quienes hacen que todos los días tengamos un reflejo de la dignidad que ha tenido nuestro pueblo ante la desocupación y desprecio de las clases dirigentes.

Lamentamos que muchxs compañerxs que se formaron en esas luchas y que se han involucrado en la militancia social/política hoy compartan gobierno con quienes han sido lxs responsables políticos del asesinato de Darío y Maxi, además de responsables de estos modelos hambreadores ante los que los movimientos sociales surgimos como expresión de la dignidad rebelde, enfrentando sus políticas de hambre y de concentración de las riquezas.

Para nosotrxs las perspectivas de las organizaciones sociales en esta etapa pasan por ampliar los marcos de unidad con los distintos sectores de la clase trabajadora. Entendemos que la burguesía ha definido un plan y que Cristina se ha alineado con todos los sectores del capital concentrado y que el resto del peronismo también va en esa dirección.

Vemos que este gobierno no esta dispuesto a afectar ninguna ganancia ni interés de los sectores más ricos, buscando en cambio apuntar contra los intereses del pueblo trabajador, como se ha visto a partir del caso de Vicentin, donde fue muy evidente que la postura del Gobierno es no confrontar con el gran capital, eligiendo recortar gasto social y ajustar a lxs trabajadorxs (sobre todo a través de la inflación y la licuación del salario).

Hoy tenemos mas del 50% de lxs trabajadorxs formales del país bajo el umbral de la pobreza y ante eso nosotrxs creemos que las organizaciones sociales debemos ser un torrente que empalme con otros sectores de la clase trabajadora, para plantear otro mundo donde quepan todxs los mundos, para plantear una alternativa donde se ponga por delante la vida, la salud, la educación y la igualdad de género, una alternativa a un modelo donde solo se trabaja para concentrar el capital, reproduciendo métodos de vida cada vez mas precarios para nuestra clase.

Creemos que las organizaciones sociales debemos ser un canal de lucha en esta coyuntura tan hostil y complicada y que, por mas que bravuconeen la derecha y el capital concentrado, nuestro pueblo trabajador ya ha demostrado que no es dócil y que no es fácil de domesticar por medio de la represión y las avanzadas del capital. Confiamos en nuestra clase trabajadora y como movimientos sociales seremos parte de esa resistencia y esa lucha.