El Banco Central le desembolsa hoy 1900 millones de dólares al FMI. Con el país atravesando por la situación social más crítica de los últimos 20 años, los salarios por el piso, la mitad de su población sumida en la pobreza y el desempleo y un contexto de pandemia que aún no termina. Pero, así y todo, el Gobierno de Alberto Fernández se da el lujo de dejar al país casi sin reservas para seguir pagando una estafa.

¿Cómo puede ser prioridad el pago al Fondo? Si toda la deuda externa es cuestionable y tiene fuertes irregularidades, como ha sido demostrado en la sentencia del Juez Ballesteros en el año 2000, la deuda actual, contraída durante la gestión de Cambiemos, es tan fraudulenta que hasta el ex presidente Mauricio Macri y el FMI lo admiten. Se trata de un crédito que sirvió pura y exclusivamente para financiar la fuga de capitales. El monto finalmente entregado de USD 45 mil millones (de los USD 54 mil millones comprometidos originalmente) equivale casi exactamente a lo fugado del país entre 2018 y 2019 por un puñado de millonarios y de empresas.

Dicen que no hay más alternativa que pagar. Que es la única opción racional ¿Cómo puede ser racional pagar sin auditar? Cuando se trata de semejante estafa, ¿cuál sería la lógica de sumir más en la pobreza a nuestro pueblo, pagando un compromiso ilegítimo a costa del saqueo de nuestro trabajo y nuestros bienes comunes?

Y se trata sólo de un pago de intereses. Del primero de muchos. En enero deberán cubrirse vencimientos con el FMI por otros USD 750 millones, en febrero por USD 380 millones y en marzo la enormidad de USD 2900millones (a lo que se sumarán otros USD 2.100 de deuda con el Club de París).

Gracias a la historia de resistencia de nuestro pueblo, sabemos cuáles son los objetivos del FMI y de las políticas de ajuste que invariablemente sugiere. Por eso nos movilizamos una y otra vez contra este nefasto organismo internacional al servicio de la dominación imperial. Y seguiremos haciéndolo. Hoy es hora de gritar una vez más: #NoAlFMI #LasEstafasNoSePagan

¡Seguiremos en las calles!