Después de que este miércoles por la noche la Legislatura de Chubut aprobara el polémico proyecto de rezonificación minera, incluyéndolo sorpresivamente en el temario legislativo para tratar de evitar la recurrente protesta popular contra la iniciativa, se generó un estallido popular contra la megaminería, en defensa del agua y de la vida. Los intentos previos de hacer pasar el proyecto por la Legislatura habían sido bloqueados por grandes movilizaciones unitarias, que convocaron a asambleas ambientalistas, comunidades originarias, profesionales, docentes, estudiantes y todo tipo de organizaciones políticas y sociales de la provincia que vienen sosteniendo un compromiso histórico contra la destrucción ambiental.

La misma noche del miércoles se produjeron fuertes movilizaciones populares en la ciudad de Rawson, que terminaron en enfrentamientos callejeros con las fuerzas de seguridad que se extendieron hasta la madrugada, con un saldo de cerca de 30 compañerxs heridos y varixs detenidxs. Este jueves la furia social por la iniciativa prominera y contra la represión se tradujo en importantes movilizaciones en la capital chubutense que terminaron prendiendo fuego tanto la Casa de Gobierno como otros edificios públicos. La respuesta del Gobierno provincial es la misma desde hace años: represión.

La indignación popular ante la maniobra obscena del gobernador Mariano Arcioni para habilitar el proyecto a la medida de la multinacional minera Pan American Silver (con el apoyo del gobierno nacional y de los propios legisladores del Frente de Todos que, aunque en su mayoría votaron en contra, contribuyeron decisivamente a la aprobación brindando el quórum), es no sólo comprensible sino que constituye una muestra de vitalidad social y de consecuencia en la defensa del medio ambiente contra la voracidad extractivista.

Más allá de que el epicentro de los enfrentamientos fue la ciudad de Rawson, también se registraron importantes movilizaciones en Trelew, Puerto Madryn, Comodoro, Esquel y la Comarca. El repudio a la megaminería es masivo en toda la provincia, más allá del aval político y de algunos sectores gremiales. A nivel nacional, el ministerio de Ambiente a cargo de Juan Cabandié prueba una vez más que su compromiso ecológico no pasa de la esfera discursiva.

Su cartera viene demostrando una inoperancia absoluta tanto en la lucha contra los incendios intencionales de campos, islas y bosques para la expansión del agronegocio que durante todo este año golpearon gigantescas superficies del país como en muchos otros temas sensibles, empezando por el reciente derrame de más de 3200 metros cúbicos de crudo por la petrolera Oldelval en los alrededores de la localidad rionegrina de Catriel.

Este viernes ya hay otra movilización convocada para las 15 en Rawson, a la que concurrirán columnas de toda la provincia para exigir la derogación del proyecto aprobado por la Legislatura (y promulgado con una celeridad inédita por Arcioni), en clara oposición a la voluntad popular. Es importante acompañar esta lucha clave contra el extractivismo multiplicando las acciones y declaraciones de apoyo en todo el país.

Toda nuestra solidaridad con la lucha chubutense en defensa del agua y de la vida.

¡El agua vale más que el oro!

¡Mariano Arcioni, Juan Cabandié y Alberto Fernández son responsables!

¡Derogación ya de la rezonificación minera!