Por Lucas S.

Ya cerraron las listas de candidatos para las elecciones de medio término y se reconfigura el nuevo panorama político electoral con diferencias y continuidades. El 12 de septiembre serán las PASO y el 14 de noviembre las elecciones generales para las nuevas bancas de diputadxs. Vamos a repasar y analizar los escenarios en Provincia de Buenos Aires y Capital Federal.

Juntos por el Cambio (JxC)

Dentro del frente que es primera oposición del oficialismo, se definieron las nuevas candidaturas después de la derrota en las últimas elecciones nacionales. La novedad en esta oportunidad es el alejamiento de la figura de Mauricio Macri de la escena protagónica, por lo menos como candidato. Luego de la derrota, se hicieron notar las pujas e internas dentro de JxC. Por un lado, Larreta desde su gestión de la pandemia en Capital Federal, como el ala más “moderada” del frente marcada por su colaboración y acompañamiento al oficialismo en las primeras medidas de cuarentena, junto a su presentación pública con Alberto Fernández y Axel Kicillof. Por otro lado, Patricia Bullrich como el ala “dura” del frente, ya proveniente de su gestión como ministra de seguridad, agitando el malestar ante las medidas de restricción y convocando a las manifestaciones de los sectores anti-cuarentena. También están los otros sectores del frente que no tuvieron tanto protagonismo como los anteriores en el último tiempo, el espacio de la Coalición Cívica (CC) liderado por Elisa Carrió, Confianza Pública, que tiene como referente a Graciela Ocaña, y figuras como la de María Eugenia Vidal (que algunos emparentan y colocan junto a Larreta) o Jorge Macri, más ligado a su primo Mauricio.

La cúpula de JxC quiso negociar sus candidaturas en mesa chica e ir con lista única pero no lo consiguió e irán a internas abiertas en la Provincia de Buenos Aires y en Capital Federal. Las listas de más peso, que cuentan con más unidad dentro de JxC y que seguramente cosechen más votos están encabezadas por figuras ligadas con Larreta, quien logró colocar en primera línea a sus candidatos. Del orden de candidatos y de quienes encabezan las listas podemos sacar conclusiones políticas de cómo se reconfiguran las fuerzas de cara a las próximas elecciones nacionales. El orden de candidatos en la provincia es el siguiente.

Lista de Santilli:
1) Diego Santilli (actual Vicejefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires)
2) Graciela Ocaña (Confianza Pública)
3) Juan Manuel López (Presidente del bloque en la cámara de diputados de la CC)
4) Marcela Campagnoli (diputada nacional por parte de la CC)
5) Gerardo Milman (mano derecha de Patricia Bullrich en el Ministerio de Seguridad)
6) María Sotolano (parte del espacio de Jorge Macri, intendente de Vicente Lopez)
7) Hernán Lombardi (ex titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos)

Lista de Manes:

  1. Facundo Manes (Neurocientífico)
  2. Danya Tavella (Vicerrectora de la UNNOBA, es parte de Evolución con Lousteau)
  3. Emilio Monzó (abogado, ex diputado nacional)
  4. Margarita Stolbizer (abogada, ex diputada nacional por parte de GEN)

Lo más destacable del orden de la primer lista es quien la lidera, Santilli. No es casualidad que una figura de peso de Larreta esté en ese lugar. Esto ya va demarcando una orientación en la ponderación de fuerzas de JxC. La gestión siempre es un elemento de peso para la disputa política, es decir, la posición de Larreta y de Santilli tiene ventaja por su lugar en la política actual a cargo de la Capital Federal. Larreta no solo está a cargo de una gobernación sino que también construyó su imagen en los primeros meses de la cuarentena apareciendo como “responsable” de la salud y el bienestar de la población junto al presidente y al gobernador de la provincia de Buenos Aires, mientras otras personas de su esfera política criticaban y llevaban la contra desde afuera. Claramente este escenario favoreció a quien ocupó un cargo político importante antes que a aquellos que intentaban boicotear las medidas.

Por detrás de Santilli se ubican los políticos de las demás fuerzas y lo más rescatable resulta de las posiciones de los candidatos directos de Bullrich y Macri, quinto y séptimo lugar respectivamente. Tanto Milman como Lombardi quedaron más relegados en la negociación, dando como resultado a un ala “moderada” con más preponderancia. Esto apuntaría a no radicalizar la disputa con el oficialismo desde el discurso más reaccionario de Bullrich sino a hacerlo desde la imagen conciliadora de Larreta. Si el escenario peronista del Frente de Todxs se corrió a la derecha en comparación con el ex gobierno kirchnerista, el campo de Juntos por el Cambio se acerca un poco más al centro para disputar esos “votos del medio” que están tambaleando entre un lado y otro de la pretendida grieta.

La Capital Federal se disputará entre tres listas.


Lista de Vidal:

  1. Maria Eugenia Vidal (ex gobernadora de la Provincia de Buenos Aires)
  2. Martin Tetaz (economista liberal cercano a Martin Lousteau)
  3. Paula Oliveto (Coalición Cívica)
  4. Fernando Iglesias (viene de la mano de Mauricio Macri)

Lista de López Murphy:
1) Ricardo López Murphy (ex Ministro de Economía)
2) Sandra Pitta (investigadora del Conicet)
3) Gustavo Lazzari (economista y empresario)

Lista de Rubinstein:
1) Adolfo Rubinstein (de la UCR, ex Ministro nacional de Salud)
2) María Mónica Marquina
3) Ernesto Facundo Suárez Lastra (diputado nacional por la UCR)

Más allá de la disputa y distribución de votos que pueda haber, lo más seguro es que gane la lista de Vidal, no solo la interna sino la elección general en CABA. El orden de las candidatos es más o menos similar al de provincia, con posiciones del radicalismo en segundo o tercer lugar, seguidos por un nombre puesto por Macri. El dato relevante, de vuelta, es quien encabeza la lista principal. Vidal también viene del lado de Larreta que, siendo Jefe de Gobierno actual, dispuso los candidatos y decidió acercar a su ex mano derecha en el PAMI, María Eugenia. Su vuelta a la esfera política tampoco es casual, como el caso de Santilli. Se pueden sacar especulaciones no muy alejadas de lo que posiblemente se esté delineando en el campo opositor. Que las dos listas de las gobernaciones más importantes de todo el país las encabecen personas ligadas directamente a Larreta muestra que sus decisiones y posiciones se consolidan y lo que empezaba a sonar a principio del año pasado, entre críticas de militantes o analistas políticos, ahora se evidencia con más precisión: Larreta como posible candidato a presidente.

En esta línea, parecería que se va a repetir la táctica macrista de focalizar su política en CABA y transferir sus candidatos de ese área a nivel nacional (como fue el caso del mismo Macri). La consolidación de Larreta como figura política y su paso a nivel nacional podría ser una opción potable para JxC, junto con Vidal también. No solo una opción sino una variante electoral mucho más competitiva frente a candidatos desprestigiados o con poco consenso y legitimidad como Bullrich y Macri. Esta podría ser una estrategia, algo que ya se está viendo actualmente: correr a Macri como figura principal de JxC, por su imagen negativa, y construir otra candidatura que no arrastre esa mala imagen. Esto no quiero decir que Macri no tenga más peso político en JxC o a nivel nacional, ni que todo lo decida la nueva cúpula del frente, claramente Macri sigue teniendo un rol importantísimo a nivel político y económico y su capital, como sus amigos empresarios, pueden ser la estructura de base para la consolidación de un nuevo gobierno. Muestra de esto es, por ejemplo, su inversión en el nuevo medio televisivo de La Nación y la contratación de grandes voceros mediáticos de la derecha que antes trabajaban en el grupo América o TN: Majul, Feinmann, Leuco, Jonathan Viale, entre otros. Esto podría condensarse en una fórmula con nuevos candidatos presidenciales que permitan a Macri y a su clase empresaria seguir estableciendo su negocio corrupto, tal como en los casos de Autopistas del Sol o Correo Argentino. Esta nueva orientación de JxC con el liderazgo de Larreta dependerá de los resultados de estas próximas elecciones.  

Si bien esta última parte fue mera especulación, no viene mal aventurar posibles escenarios que enfrentaríamos dentro de no tan poco tiempo. Si este es el caso, enfatizar con una política que polemice y critique la gestión de Larreta en Capital, nos puede ser de utilidad para desbaratar la intención del retorno a la presidencia de la derecha que representa JxC. Una política que apunte y enfatice en los problemas de la ciudad, sobre las condiciones de vida en las villas (falta de agua potable, hacinamiento y viviendas precarias), sobre la desfinanciación de la educación pública, sobre las dificultades de los inquilinxs que alquilan (la mayoría de la población de CABA) frente al negocio inmobiliario y a la cantidad de casas y departamentos vacíos, sobre la construcción de megaproyectos en detrimento de los espacios verdes y del medio ambiente (como lo que quieren hacer en Costa Salguero y Punta Carrasco). Si esto se logra visibilizar, podría impedirse la victoria de la derecha y que estas políticas se sigan extendiendo a nivel nacional.

Frente de Todxs

En cuanto al frente oficialista, también había expectativas en torno al cierre de listas y el orden de lxs candidatxs. Según esto se puede ponderar las fuerzas de las principales organizaciones dentro del Frente de Todxs (FdT): el sector de Alberto Fernández (actual presidente del Partido Justicialista, PJ), el ala Kirchnerista y el Frente Renovador (FR) de Sergio Massa. Ya en una nota del año pasado habíamos analizado las internas del FdT, en ella decíamos que el gobierno estaba tomando una orientación más conservadora y, por lo tanto, mucho menos progresista de la que tuvo durante el gobierno kirchnerista. Una vuelta peronista más a la derecha de lo fue entre 2003 y 2015. Hecho que se debe a la misma composición del frente donde ya no está solamente el kirchnerismo sino que también aparecen el PJ de la mano de Fernández y el Frente Renovador. Estos dos últimos tienen una posición mucho más conservadora tanto por sus figuras como por sus propuestas políticas. Igualmente no significa que el kirchnerismo sea completamente progresista. Esto se cae de maduro ante la mera presencia de Berni, fiel pieza kirchnerista, como ministro de seguridad bonaerense (encargado de la represión en Guernica) y da muestra del carácter complejo y hasta represor del espacio más progresista del FdT, solo tomando en cuenta sus tres principales fuerzas.

Algunxs califican al gobierno como progresista sin progresismo para marcar su carácter contradictorio entre lo que pretende ser o representar y lo que efectivamente hace. Entre las medidas que se toman en cuenta para concluir esta caracterización figuran la represión a la toma de tierra en Guernica, la vuelta atrás a la expropiación de Vicentin, la licitación de la Hidrovía Paraná-Paraguay a grandes empresas privadas, la política económica ortodoxa que quiere llevar adelante el Ministro de Economía Guzmán, entre otras. Cabe reconocer las medidas progresistas que sí se realizaron como la aprobación de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), el cupo laboral travesti-trans, la reciente incorporación de la identidad no binaria en los DNI, etc. Pero lo particular de estas medidas es que no fueron iniciativas propias del gobierno, sino que fueron conquistas ganadas por el movimiento feminista y disidente en las calles. Sin eso, estas políticas no hubieran sido posibles. Fue lo que forzó al gobierno a tomarlas. Con solo recordar las inmensas movilizaciones del movimiento transfeminista en los últimos años, alcanza para entender el porqué de la conquista de estos derechos.

La disputa del FdT parecería ser por el carácter de la gestión política del gobierno. Por si se le imprime una orientación más “albertista” / pejotista, kirchnerista o massista, aunque esta última opción podría ser la menos probable. Este conflicto llegó a su punto más álgido cuando Guzmán le pidió la renuncia a Federico Basualdo, subsecretario de Energía. Allí no solo se discutía la permanencia o no de un funcionario, sino que se entretejía una política económica de fondo. La política de Guzmán, respaldada por el presidente Fernández, de bajar el déficit fiscal por medio de un menor gasto, es decir, de la quita de subsidios y del correspondiente aumento de las tarifas. Frente a la política kirchnerista que le tocó llevar adelante a Basualdo en este caso y que consistía en poner un límite a la suba de las tarifas de energía (de gas específicamente) y, por lo tanto, en sostener o aumentar el subsidio sin lograr reducir el déficit fiscal, lo contrario a la propuesta anterior. Pese a esta serie de conflictos, por ahora se ve que las posiciones están conciliadas y en unidad. Las internas se mantienen en disputa y conviven sin tener que desplazar a ningún funcionario. Según el resultado electoral que se obtenga, la orientación política general puede adoptar un rumbo más marcado. Esto está por verse.

Al contrario que JxC, el Frente de Todxs sí pudo conseguir la unidad e irá con lista única tanto en Provincia de Buenos Aires como en CABA. Esto seguro sea con el objetivo de no mostrarse dividido ni sumar leña al fuego de las internas. El usar la instancia de las PASO e ir a internas abiertas es un riesgo, el oficialismo ha sacado esta lección luego del mal resultado y la derrota en las elecciones bonaerenses de 2015 cuando Aníbal Fernández y Julián Domínguez se disputaron la candidatura a gobernador y las rivalidades internas se acrecentaron. Al punto que, a pesar de que entre ambos hubieran podido superar y ganarle a María Eugenia Vidal, esto no fue así y Cambiemos se quedó con la gobernación de la provincia. Por lo tanto, las listas se decidieron en mesa chica y allí entró en juego la correlación de fuerzas entre cada espacio del frente. Nuevamente, sobre el orden de candidatos podemos hacer algunos análisis y sacar conclusiones.

Lista en Provincia de Buenos Aires:

  1. Tolosa Paz (Coordinadora de Políticas Sociales)
  2. Daniel Gollan (Ministro de salud de Provincia de Buenos Aires)
  3. Marcela Passo (contadora y funcionaria del Ministerio de Transporte, del FR)
  4. Sergio Palazzo (sindicalista, Secretario General de empleados Bancarios)
  5. Agustina Propatto (senadora bonaerense y esposa de Sergio Berni)

De esta serie de nombres se puede sacar en limpio que el liderazgo de la lista, Tolosa Paz, fue elegido por Alberto Fernández. Detrás de ella se ubican Gollan y Propatto, en segundo y cuarto lugar. Ellos vienen del lado kirchnerista, Gollan de la gestión en salud frente a la pandemia con el gobierno a Kiciloff y Propatto del Ministerio de Seguridad que dirige su esposo Sergio Berni. Teniendo en cuenta esto, es preocupante y alarmante que la figura de Berni tenga tanto peso político como para poder ubicar a su esposa como candidata. No se ve que el saldo de la represión en Guernica o de la  desaparición de Facundo Astudillo Castro a manos de la policía bonaerense haya tenido muchas represalias sobre su posición. En base a estos indicios, pareciera tener una fuerza e injerencia mayor que el de la propia ministra de Seguridad Nacional, Frederic. Por otro lado, quien aparece en tercer lugar es Marcela Passo ubicada por Massa. Y por último, nos falta mencionar el cuarto lugar dado a Sergio Palazzo de La Bancaria.

Lista en Capital Federal:

  1. Leandro Santoro (legislador porteño, de Lxs Irrompibles)
  2. Gisela Marziotta (periodista)
  3. Carlos Heller (economista)
  4. Lorena Pokoik (legisladora, de La Cámpora)
  5. Matias Tombolini (Vicepresidente del Banco Nación, del FR)

En torno a la lista de CABA, destaca el primer lugar dado a Santoro, una vez más quien encabeza la lista fue elegido por Alberto Fernández. En segundo, tercer y cuarto lugar aparecen nombres ligados al kirchnerismo: Marziotta, Heller y Pokoik. En este último caso, el de Pokoik, se vislumbra el crecimiento de la Cámpora sumando algunas figuras políticas y consolidando a Máximo Kirchner como su referente. Finalmente, en quinta posición se ubica Tombolini que viene del lado del Frente Renovador. Por parte del oficialismo esperan conseguir un 30% de votos y empezar a sentar las bases para una candidatura de Santoro a Jefe de Gobierno. Aunque, si les va como en la última elección encabezada por el actual Ministro de Turismo (Matías Lammens), cuando sacaron un 35%, podrían ingresar estos cinco candidatos.

Si en JxC quienes encabezan las listas fueron elegidos por Larreta, en el Frente de Todxs esto fue dispuesto por Alberto Fernández. Tanto Tolosa Paz como Santoro son piezas del presidente que seguro buscará consolidar, especialmente en CABA donde Santoro se proyecta disputando la Jefatura de Gobierno para el 2023. La distribución de candidatos se divide en un cabeza de lista elegido por el presidente, la mayoría del resto son puestos por el kirchnerismo y una minoría por el Frente Renovador. Se puede interpretar que el liderazgo del frente sigue en manos de Alberto Fernández, aunque también el kirchnerismo con La Cámpora y el massismo se fortalecen y suman figuras políticas provenientes de sus espacios. Lo mismo hace un aliado estratégico del FdT, el sindicalismo que aparece por fuera de la cúpula de la CGT y que logra ubicar a Palazzo de La Bancaria y a Yaski de la CTA que va en octavo lugar de la lista. Ya es algo usual la alianza de los gobiernos, especialmente los peronistas, con los burócratas sindicales para manejar y contener el humor y la movilización social. En este caso, suman a figuras que han estado en clara oposición al macrismo y que se han alejado de la cúpula de la CGT que conciliaba y negociaba con el gobierno en aquel entonces. Quienes quedaron relegados, no figuran en los puestos importantes de candidatos y parece que no son tenidos en cuenta para decidir son los movimientos sociales. Esto incluye también a organizaciones más pequeñas de la izquierda popular que han decidido formar parte del frente pero que hoy en día no tienen injerencia en el mismo a la hora de disponer candidatos para las listas o de impulsar una línea política de peso para la gestión del gobierno. La estructura del frente con el predominio de las principales fuerzas las dejó en un lugar de mero acompañamiento de las fórmulas.

No cabe duda que una victoria de JxC en estas jurisdicciones, especialmente en Provincia de Buenos Aires por su caudal de votos, sería el peor escenario. Significaría un envalentonamiento de la derecha en función de su posible retorno de la mano de sus nuevos candidatos. Nuestro enemigo principal es la derecha y hay que estar alertas y atentos a su reconfiguración de cara a las Elecciones Nacionales de 2023, atento a Larreta y compañía. Pero tampoco, de ninguna manera, podemos conformarnos con el gobierno de turno, un gobierno al que, como ya dijimos, le falta el progresismo que dice tener, que sigue sosteniendo a Berni y le da espacio a sus candidatos (Propatto) a pesar de Guernica y de Facundo.

La grieta ficticia se ha instalado ya hace algunos años y así el bipartidismo. A ambas partes les sirve, al FdT le sirve tener como oposición a JxC y a JxC le sirve el FdT porque la misma disputa polarizada disuelve e invisibiliza a las otras alternativas políticas y lo único que parece existir son las dos fuerzas principales. Pero no hay que perder de vista que la verdadera grieta es de clases y eso se evidencia en las complicidades entre ambos bloques a la hora de expropiar nuestros recursos por medio de la megaminería, el fracking y los agrotóxicos. En el mercado extractivista no hay grieta o, mejor dicho, allí se deja ver con suma claridad la verdadera grieta, la lucha de clases entre las empresas internacionales y los pobladores y habitantes de los territorios que sufren la expropiación. Para que esto no quede en meras palabras, es necesario articular un frente amplio de la izquierda que pueda proyectar un país sin extractivismo salvaje y con el protagonismo del pueblo decidiendo sobre su rumbo.

Por el lado de la izquierda no se llega a esta unidad necesaria para fortalecerse y disputar a nivel electoral. Si bien solemos compartir luchas políticas en la calle y votamos a sus candidatos para que haya funcionarios de izquierda en el congreso, nuestro acompañamiento es crítico por las tácticas y estrategias sectarias que promueve el troskismo. El llamado del FIT a un frente de unidad de la izquierda solo acercó al Nuevo Más porque ya en su convocatoria aclaraba que la propuesta estaba dirigida a la izquierda clasista y troskista. Por lo tanto, todas las otras tradiciones y organizaciones quedan por fuera de esa denominación, como viene pasando hace años, y el movimiento popular se debilita ya que su representación no se consolida y se la cede al peronismo. El panorama actual se encuentra fragmentado entre tres frentes o partidos: el FITU que presenta dos listas y va a internas abiertas, compuesto por el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), el Partido Obrero (PO), la Izquierda Socialista (IS) y el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST); Autodeterminación y Libertad (AyL) con Luis Zamora como referente y Política Obrera encabezado por Jorge Altamira. Así queda en evidencia que ni la izquierda troskista es capaz de lograr la unidad, y mucho menos parece cercana la posibilidad de un frente amplio de la izquierda. Pero, a pesar de eso, tenemos que seguir convocando a ese reagrupamiento de la izquierda y los movimientos populares para lograr superar el 5% en el que está estancado el troskismo.

En esta línea, venimos impulsando el nuevo Proyecto Político Emancipatorio, frente que busca aglutinar distintas tradiciones y espacios de la izquierda y de los movimientos populares. Es un Proyecto reciente y en construcción que ya viene realizando asambleas virtuales y coordinando las comisiones que dan funcionamiento al frente. Nos encontramos en la vía de reflotar una alternativa de izquierda fuerte para enfrentar y combatir a los partidos tradicionales que quieren subsumir la política a la polarización bipartidista entre el Frente de Todxs y Juntos por el Cambio.