El jueves 6 de mayo la legislatura de la provincia dio tratamiento al proyecto de ley por Iniciativa Popular (IP) presentado por las asambleas ambientalistas a fines del 2020. Pero el tratamiento consistió en el rechazo del mismo, por catalogarlo como “inconstitucional” y negativo para la actividad productiva chubutense. Todas falaces mentiras de un gobierno corrupto y de diputadxs pertenecientes a los distintos bloque políticos (PJ, PRO, UCR). No hubo convocatoria de los sectores que redactaron el proyecto para que expliquen sus alcances, no se realizaron foros de cara a la sociedad, lxs diputadxs nunca intentaron informarse siquiera de lo que la IP propone. Es decir, no se cumplieron los pasos previos que hacen al tratamiento de un proyecto de ley, sino que de buenas a primeras fue desechada desoyendo al pueblo.

El proyecto contó con el respaldo de 30000 firmas recolectadas en distintas localidades de Chubut y expresan la voluntad popular en cuanto al rechazo a la megaminería. Si bien la ley actual 5001 prohíbe la megaminería en el territorio chubutense, deja abierta la posibilidad de zonificación del mismo, con el consecuente establecimiento de “zonas de sacrificio”. La IP representa una propuesta superadora en materia de protección ambiental. Su objetivo es prohibir la minería a gran escala metalífera y uranífera, así como la utilización de químicos que acompañan a este tipo de actividades. Claramente se centra en la protección de las cuencas y reservorios de agua subterránea que se encuentran dispersos en la provincia.
Ante lo sucedido en la legislatura las asambleas decidieron volver a las rutas y sostener cortes hasta que el gobierno retire el proyecto oficialista de zonificación de la legislatura, o hasta que se realice un verdadero tratamiento de la IP.

No es la primera vez que al pueblo chubutense le roban una ley antiminera. En el 2012 sucedió lo mismo, cuando en la legislatura tergiversaron la IP original, a medida de las exigencias del loby minero. Fue cuando circuló la imagen de un diputado, recibiendo mensajes de empresarios mineros a su teléfono personal.
La experiencia hace que ahora la lucha se redoble. En Chubut no se quiere ni se acepta la megaminería y ya no basta con frenar los intentos de zonificación. La legítima defensa de la IP en las rutas y en las calles, implica un paso a la ofensiva en la lucha contra el extractivismo.

NO PASARAN.
EL AGUA, EL TERRITORIO Y LA INICIATIVA POPULAR SE DEFIENDEN.