Acuerdo para hoy, hambre para mañana

Hoy se conoció la noticia de que el gobierno nacional llegó a “un acuerdo con los acreedores externos”. Según lo que se desprende de las primeras informaciones, puede haber algún alivio en el muy corto plazo y más penurias a futuro.

Aunque todavía no hay información precisa, trascendidos periodísticos indican que desde el Gobierno ofrecían U$D 0,39 por dólar, mientras  los fondos reclamaban 0,76. Si efectivamente cierran en 0,548, los acreedores habrían cedido un poco más, lo que no significa que sea un monto pagable por Argentina en el mediano y largo plazo, menos aún en el contexto de crisis. Es lógico que el Gobierno festeje el acuerdo porque descomprime las finanzas públicas y las millonarias erogaciones que tendría que hacer en lo que resta de su mandato. Pero la historia no termina en cuatro años. Y después de ello seguiremos pagando con trabajo y sacrificio una deuda que fue tomada a nuestras espaldas, de manera ilegal e ilegítima, al menos durante 44 años más.

Claramente no es una victoria. En primer lugar la deuda no fue investigada, ni se revisaron los préstamos tomados por el macrismo. Segundo que la primera oferta presentada en abril proponía un interés de U$D 0,4 por dólar, la segunda propuesta de julio planteaba un 0,53 por dólar y ahora pasamos a 0,548 por dólar, incrementando la deuda en más de U$D 10.000 millones. Tercero, los plazos de cancelación de pagos se adelantaron. La primera oferta de abril contemplaba el primer pago para septiembre del 2023, la de julio lo adelantaba para septiembre del 2021 y las últimas negociaciones, con las que se aprobó la propuesta lo anticipan aún más, para julio del 2021. Así las dos cancelaciones anuales se modificaron de septiembre y marzo a julio y enero de cada año. No hay nada que festejar, es un sometimiento a los bonistas y a la dependencia de la deuda odiosa. Se cierra una negociación a la espalda de todxs lxs habitantes de Argentina y se abre otra. Ahora falta la deuda con el FMI por U$D 49.000 millones tomada por el gobierno de Macri. ¿Volverá a reconocerse una deuda turbia y corrupta por los negocios y la fuga de capitales del grupo Macri?

El acuerdo vuelve a repetir un modus operandi histórico: renegociar sin investigar, sin poder conocer fehacientemente cuáles fueron los términos y en qué se utilizaron los fondos. Se renueva así la complicidad con una estafa sideral, como lo demuestra el fallo del juez Ballesteros del año 2000 (causa “Olmos”), que se constituyó sobre más de 400 actos ilícitos desde 1976 en adelante. En esa causa nadie resultó procesado porque los delitos prescribieron, pero quedó en claro que el sistema de la “deuda perpetua” es el que sostiene la miseria, el atraso y la dependencia para exclusivo beneficio de un puñado de grupos económicos nacionales y extranjeros.

Una de las peores consecuencias a futuro es que el gobierno no se atrevió a investigar el endeudamiento de Macri, que incrementó la deuda en más de 100.000 millones de dólares y que está llena de irregularidades; vale recordar la escandalosa “deuda a 100 años”, en la que el propio “Toto” Caputo, ex ministro de finanzas y presidente del Banco Central, es acreedor.

Evidentemente la campaña popular “por la Suspensión del Pago e Investigación de la Deuda”, impulsada por un diverso y amplio espectro de organizaciones sociales, políticas y de DDHH, no fue suficiente para compensar la presión de los grandes capitalistas nacionales e internacionales. Más aún, cuando la estrategia política del gobierno se asienta en el intento de  hacer equilibrio entre los intereses contrapuestos del gran Capital y el pueblo trabajador. La historia, lamentablemente, demuestra que esa política terminará capitulando frente a los intereses dominantes, mientras el pueblo seguirá en solitario con sus banderas de justicia, dignidad e igualdad.

Mantengamos en alto las consignas por la Suspensión del Pago e Investigación Popular y Participativa de la Deuda Pública Argentina. Luchamos para evitar que continúe la entrega de recursos que son vitales para dar alivio a las clases populares, que somos quienes padecemos la actual crisis multi-dimensional -económica, sanitaria y ambiental.

Avancemos en organización y conciencia. No hay salida en los marcos del sistema capitalista.

sendaguevarista

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s